no se si es verdad esto o no. Juas juas.. atención que el corte inglés entra en el mercado de los libros digitales.. yo sin enterarme.. me meoo. no se por que me hace tanta gracia.. Pero que cojones!! ¿por que no?
"A la izquierda, al fondo del pasillo, bajas por las escaleras hasta abajo y es el número 64". Así que seguí las instrucciones al pie de la letra. Giré a la izquierda y caminé por el pasillo vacío del edificio. Descendí uno por uno los escalones y continué caminando entre puertas. En cuanto vi mi número, me senté en un banco metálico que había en la pared de enfrente. Saqué el móvil de mi bolsillo y comprobé que no había cobertura. Mal lugar para esperar. Guardé el aparato en el bolsillo delantero del pantalón. No me había dado cuenta, pero la luz era muy tenue. Había un par de luces empotradas en el techo que se estaban muriendo. Tenían ese color amarillo manchado, un amarillo oscuro. No había nadie esperando. Ni siquiera para las otras salas. Reposé mejor mi culo y suspiré. La manilla de la puerta era negra, de plástico. Había sentido el manoseo de múltiples personas y había cedido un poco, apuntaba ligeramente hacia abajo. Seguro que no había presupuesto para cambiarla. M...
foto: http://saludsuperior.blogspot.com/ Antes dormía de medio de lado, con un brazo debajo de la almohada. También hay gente que duerme en posición fetal (acurrucado) o en posición de caída libre (con los brazos y piernas extendidos), pero yo he sido más nostálgico. Últimamente no puedo elegir cómo duermo. Parece que me he tragado un cable, ya que, sin darme ni cuenta, adquiero una posición que adoptaría uno al dormir. Es decir, los brazos y las piernas se me enredan unos a otros. Los brazos se me adhieren al cuerpo pegajosamente contorneándolo. Las manos se colocan debajo del cuerpo o de los brazos. Las piernas, a su vez, serpentean la una a la otra. Los desenredo en medio de la noche y al minuto acabo con mis extremidades perdidas en si mismas otra vez. He estado buscando en varias webs, a qué es debido esta extraña manera de dormir, pero no he encontrado ni la mención de alguna postura parecida. Ya sé que yo soy peculiar, pero seguro que hay alguna explicación a este misterios...
Como de costumbre, llamo a mi peluquería para concertar una hora. Llego puntual y lo que pasó a continuación fue una escena de otras épocas rayando lo bizarro. La mejor manera de explicarlo es haciendo una lista. Cómo hacer que tu alcalde visite tu peluquería - Saludarle nada más que llega por la puerta. - Llamarle por el nombre de pila. Llamarle por el diminutivo, "Javi". - Hacerle sentir como en casa. Dejarle corretear por la parte de atrás de la peluquería y toquetear los productos capilares. - Dejar de lavar el pelo a una señora, ante su cara de estupefacción, para lavárselo a él. - Reírle las gracias. - Recortarle la barba. - Despedirle todos los empleados diciéndole su nombre. Cómo hacer que yo no visite tu peluquería - Saludarme con la mirada cuando llego. - Hacerme esperar después de haber cogido hora sin disculparse o decirme unas palabras para que no me impaciente. - Colar a Javi, que llega más tarde, sin pedir disculpas ni permiso. - No llamarme n...
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